
Siempre quise dedicarme al mundo de los hoteles porque me parecen fascinantes. Si viviera 20 vidas, 20 veces estudiaría lo mismo para poder conocer cómo son las tripas de esas ciudades verticales (en la mayoría de las ocasiones) en las que pasa de todo. https://www.estudiahosteleria.com/gestion-direccion/curso-gestion-hotelera https://www.estudiahosteleria.com/gestion-direccion/curso-superior-jefe-recepcion
Por lo general los hoteles venden “descanso, sueño”. Pagamos por poder dormir, descansar, reponernos y seguir con nuestra vida, ¿no es así?
Por supuesto que alrededor de un hotel hay muchísimos servicios satélites que en muchas ocasiones son complementarios, en otras son el factor clave para visitar ese hotel y no otro, a veces están pero no los usamos, otros nos sirven de reclamo para volver… En esta ocasión no hablaremos de los servicios sino de “el factor experiencia” de alojarnos en un hotel determinado.
Veamos algunos hoteles… ¿En cuál de ellos os quedaríais una noche solos o acompañados?


Aescher Hotel en Suiza, Hotel Palacio de Sal en Bolivia, Palpatha Eco Lodge en Sri Lanka, Sai Thong Resort en Thailandia, Kamarotí Suites en Grecia, Turtle Inn en Belize, Ice Hotel en Suecia, Blakes Hotel en Holanda e incluso el hotel más pequeño que se encuentra en la isla del Hierro en España. Cada uno de ellos tiene su especial encanto: enclave, vistas, decoración, diseño, ambientación…que le hace único.


¿Conocéis algún hotel especial que os haya impresionado?